Sopa de tomates asados

  • 6 u 8 tomates
  • 1 boniato
  • 4 dientes de ajo
  • Caldo de verduras
  • Sal, pimienta, orégano, albahaca y AOVE
  • Opcional pero recomendado: @marmite

Precalentamos el horno a 180ºC.

Disponemos el boniato en rodajas en una bandeja de horno engrasada con AOVE y encima los tomates cortados en cuartos, los ajos (si os flipa el ajo como a mí ponedle un par de dientes más) y espolvoreamos las especias, la sal y la pimienta (cuidado con la sal si luego vamos a usar marmite).

Lo dejamos en el horno como 1 hora o hasta que veamos que los tomates estén hechos, tostados, caramelizados y deliciosos.

Cuando el horno haya hecho ding ponemos el asado en una batidora de vaso con caldo de verduras casero y agua, dependiendo de la concentración del caldo hasta que quede la densidad deseada. Lo trituramos todo bien mientras las gozamos con la pinta que va adquiriendo.

Ponemos la sopa en una cazuela para servirla calentica y añadimos una cucharadita de Marmite.

Servir sola o con una cucharada de yogur o crema fresca. También se puede tomar templada o fría, está tan rica que se puede comer de cualquier forma.

Guardad esta receta si os flipan los tomates asados y las sopas.

Crema de calabaza y cúrcuma

Me encanta la cúrcuma, si la compro fresca es una maravilla y si la planto y la recolecto ya es otro nivel. Además de su sabor tiene propiedades antiinflamatorias. Encima sirve para recetas saladas, dulces, infusiones…

Hay que tener especial cuidado si se manipula fresca porque el pigmento amarillo no te va a salir de la piel (y anejos cutáneos) hasta que no se exfolie.

  • 400 gramos de calabaza
  • 1 tronco de brócoli
  • ½ cebolla
  • 1 zanahoria pequeña
  • ½ calabacín
  • 1½ cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 ajo
  • 2 puñados de arroz (se puede usar quinoa, lentejas rojas…)
  • 1 cdita de pasta de cacahuete
  • 1 cdita de levadura nutricional
  • Sal, pimienta y AOVE

Picar la cebolla, el ajo y la zanahoria y rehogarlo todo en AOVE unos minutos aderezado con sal y pimienta al gusto. Después añadimos la calabaza, el brócoli y el calabacín troceados, incorporamos la cúrcuma y la pasta de cacahuete y le damos unas vueltas. Cubrimos con agua y le echamos el arroz.

Cocer a fuego medio hasta que el arroz esté hecho, añadir más agua si hiciera falta. Le agregamos la levadura nutricional y trituramos con la batidora.

Esta es una receta supersencilla, de las que sirve de inspiración, porque por supuesto se pueden añadir verduras y especias al gusto o de las que se dispongan en el momento. Nunca sale igual, pero siempre sale rica.

Habones con borrajas

¿Conocéis las borrajas? Son una delicia, son típicas de Aragón y difíciles de encontrar en otras regiones, aunque es una planta fácil de cultivar. En mi último viaje a Zaragoza he comprado unas cuantas y ya estoy pensando en más recetas. No dejéis de comprarlas si las encontráis.

La borraja es rica en vitaminas A, B y C, calcio y hierro y tiene fibra soluble en forma de mucílagos, que otorgan a la salsa un aspecto gelatinoso.

Es la primera vez que utilizaba habones. Es una judía blanca fina y dulce que casa muy bien con las verduras y adquieren el sabor añadido, quedando sabrosas.

  • 250 gramos de habones de Sanabria
  • 250 gramos de borrajas frescas limpias
  • 1 cebolleta
  • 3 dientes de ajo
  • 1/2 puerro
  • 1/2 pimiento verde (italiano)
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 patata pequeña
  • Sal, pimienta y AOVE

La noche anterior poner a remojo los habones.

En una olla exprés sofreír en AOVE la cebolleta, el puerro, el pimiento y el ajo, todo picado pequeño. Añadir sal y pimienta al gusto. Añadimos la patata chascada, la zanahoria pelada entera y los habones y removemos.

Añadimos agua o caldo de verduras hasta cubrirlo y un par de dedos más y cuando comience a hervir cerramos la olla. Dejar cocer unos 20 minutos desde que sube el pitorro.

Abrimos la olla y trituramos la patata (o se puede dejar en trozos) y la zanahoria para espesar el caldo y agregamos las borrajas. Lo dejamos cocer todo a fuego medio sin tapar por 15 minutos removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue.

Dejar reposar y ¡ya está listo!

Las legumbres de un día para otro están deliciosas, pero yo casi nunca puedo esperar y las como el mismo día. Espero que os guste y si hacéis mi receta u os inspira estoy encantada de recibir vuestras fotos.