Tarta de calabaza especiada

¿Cómo se os da la repostería? A mí fatal en comparación con la maña que me he dado siempre para cocinar salados, pero poco a poco voy descubriendo cosas que puedo hacer bien y además voy mejorando con la práctica. Así que animaos con esta receta.

Masa quebrada casera:

  • 1 ½ tazas de harina de espelta
  • ½ taza de aceite de coco (sólido)
  • 5 cdas de agua fría
  • Pizca de sal

Relleno:

  • 500g de calabaza asada (yo he usado butternut)
  • ⅔ taza de panela
  • ¾ taza de leche de coco en lata
  • 2 cdas de kuzu
  • 2 ½ cditas de mezcla de especias
  • Pizca de sal
  • Nueces pecanas para adornar

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Para la masa quebrada: echamos la harina y la sal en un bol y luego añadimos el aceite de coco en estado sólido. Vamos impregnando toda la harina con el aceite con la ayuda de un tenedor hasta que se quede textura de tierra o de migas. Añadimos 5 cucharadas de agua fría y amasamos bien con las manos humedeciendo toda la masa. Estiramos con un rodillo en una superficie enharinada, la enrollamos alrededor del rodillo y la ponemos sobre el molde. El que yo uso es desmontable y le pongo papel encerado en la base y aceite de coco en los bordes.

Precocinamos la masa 15 minutos pinchada con un tenedor.

Mientras la masa está en el horno batimos la calabaza asada, la panela, la leche de coco, el kuzu (es un almidón, sirve igual el de maíz), la pizca de sal y las especias, yo le he puesto cúrcuma, jengibre, canela y cardamomo. También puede irle bien una cucharadita de esencia de vainilla.

Cuando tengamos la masa lista la sacamos del horno e incorporamos la masa de calabaza y dejamos en el horno a 180ºC una hora.

Cuando se enfríe la dejamos en el frigo y decoramos con nueces pecanas y nos la zampamos con nata, crema de cacahuete, chocolate, sirope de ágave…

Deliciosa. Esta receta a prueba de inútiles es la mejor que he hecho nunca, palabra.

Crema de calabaza y cúrcuma

Me encanta la cúrcuma, si la compro fresca es una maravilla y si la planto y la recolecto ya es otro nivel. Además de su sabor tiene propiedades antiinflamatorias. Encima sirve para recetas saladas, dulces, infusiones…

Hay que tener especial cuidado si se manipula fresca porque el pigmento amarillo no te va a salir de la piel (y anejos cutáneos) hasta que no se exfolie.

  • 400 gramos de calabaza
  • 1 tronco de brócoli
  • ½ cebolla
  • 1 zanahoria pequeña
  • ½ calabacín
  • 1½ cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 ajo
  • 2 puñados de arroz (se puede usar quinoa, lentejas rojas…)
  • 1 cdita de pasta de cacahuete
  • 1 cdita de levadura nutricional
  • Sal, pimienta y AOVE

Picar la cebolla, el ajo y la zanahoria y rehogarlo todo en AOVE unos minutos aderezado con sal y pimienta al gusto. Después añadimos la calabaza, el brócoli y el calabacín troceados, incorporamos la cúrcuma y la pasta de cacahuete y le damos unas vueltas. Cubrimos con agua y le echamos el arroz.

Cocer a fuego medio hasta que el arroz esté hecho, añadir más agua si hiciera falta. Le agregamos la levadura nutricional y trituramos con la batidora.

Esta es una receta supersencilla, de las que sirve de inspiración, porque por supuesto se pueden añadir verduras y especias al gusto o de las que se dispongan en el momento. Nunca sale igual, pero siempre sale rica.