Recetas de aprovechamiento

En casa no se tira nada de comida.

Siempre procuro aprovechar al máximo todas las verduras y odio que me quiten «lo verde» del puerro y las cebolletas en la frutería. Siempre me gusta limpiarlas y pelarlas a mí porque aprovecho más cantidad.

Por ejemplo la calabaza y las zanahorias no hace falta pelarlas, depende un poco de la elaboración que vayas a hacer. Aunque yo sí que las pelo y reservo esos restos en el congelador y los voy acumulando (siempre todo bien lavado).

Otras cosas que puedes guardar son las primeras capas de las cebollas o el extremo verde del puerro, siempre aprovechando al máximo todo lo que se pueda utilizar para comer.

Los culos de los calabacines, verduras que van a ponerse pochas y no nos va a dar tiempo a comerlas, las primeras capas de coles, tallos fibrosos… En fin, todo lo que imaginéis, yo guardo hasta los culos del tallo de los tomates y los culos de los ajos.

No sabéis que caldo más bueno sale sólo de esos restos. A mí nunca me falta caldo en casa. Suelo dejarlo cocer mucho tiempo a fuego medio/bajo y que quede bien concentrado y las verduras suelten nutrientes, ya que la fibra restante la vamos a tirar no importa que nos pasemos de tiempo de cocción. Si tenéis compostadora se puede utilizar la fibra para hacer abono, otra forma de aprovecharlo TODO.

Luego hay otros restos de las verduras que por lo que sea no te apetece comer en trozos, pero no apetece usar para caldo como son el tronco de brócoli o partes más feas de verduras o incluso algunas que no vas a utilizar y están empezando a ponerse pochas. También voy guardando todas estos restos para hacer cremas de verduras.

Esta crema lleva coliflor, brócoli, algo de calabaza y  tallos verdes de cebolleta. Además le he puesto un ajo muy grande, una  cucharada de concentrado de tomate y levadura nutricional.

En otros post os hablaré de otros tipos de aprovechamiento, como el energético o el ahorro económico y más sobre reciclaje de comida.