Milanesas de soja con coliflor especiada al horno

Habéis gozado pero bien, porque en este post os traigo dos recetas, aunque son tan fáciles, como siempre, que es como si hiciéseis una. Además mientras haces una puedes ir haciendo la otra. Y por si fuese poco es sin gluten.

Para las milanesas:

  • 6 milanesas de soja
  • Caldo de verduras
  • Tamari
  • Especias al gusto
  • 2 tazas de copos de maíz
  • Harina de garbanzo
  • AOVE

Hidratamos las milanesas en el caldo con un poco de agua, tamari y especias.

Mientras trituramos los copos hasta hacer «pan rallado».

Escurrimos las milanesas y rebozamos en «huevo» de harina de garbanzo con el caldo de hidratar y lo pasamos por los copos triturados.

Freímos en AOVE bien caliente hasta dorarlos.

Para la coliflor:

  • 1 coliflor
  • 2 cditas sal
  • Pimienta, pimentón, ajo en polvo, tomillo…
  • 2 cdas levadura nutricional
  • AOVE
  • Harina de garbanzo

Sacamos los arbolitos a la coliflor (el resto lo reservamos para caldo, crema…) y los mezclamos bien con las especias en un bol. Añadimos la levadura nutricional, luego el AOVE y terminamos con la harina de garbanzo.

Hornear en una bandeja media hora a 180 o 200ºC vigilando que no se queme.

¿Habíais rebozado alguna vez con cereales? Es una opción sin gluten muy económica. En casa no somos celíacas pero quería mostraros este empanado sin gluten… Bueno, tampoco tenía pan rallado…

Pesto rosso y pesto verde

Estas son dos recetas para inútiles en la cocina, así que no hay escusa para no hacerlas. Vienen fenomenal para la resaca.

Penne con pesto verde:

Hice esta receta sin medir cantidades, pero está tan rica que os comparto lo que lleva: un manojo de albahaca fresca, un puñado de anacardos, un diente de ajo sin el germen, sal, pimienta, levadura nutricional y AOVE.

Se tira todo en una batidora, lo trituras todo hasta que quede homogéneo y ya está listo. Para comerlo con pasta solo tenéis que cocerla al dente, escurrirla y mezclarla con el pesto.





Tortiglioni con pesto rosso:

Este pesto también lo hice a ojo, lleva anacardos, levadura nutricional, albahaca fresca, canónigos, sal, tomates secos en aceite, AOVE y un diente de ajo sin el germen. Se tritura todo hasta que quede la textura deseada y ya está listo.

Hice mucha cantidad de este pesto y lo que no comimos con la pasta lo usé a modo de untable en tostadas y en sándwiches con queso fundido.

Pan de pita y falafel

No hay nada mejor que el falafel casero, no tiene nada que ver con el comercial o el que venden en esos nefastos locales de comida turca. Y si el pan de pita se hace en casa y se acompaña de salsa de yogur casera ya es para morirse del gusto. Es muy fácil, pero hay que tener paciencia.

Para 12 panes de pita:

  • 500g harina de fuerza
  • 9g de levadura de panadería seca (o 20g de levadura fresca)
  • 8g de sal
  • 1 vaso de agua templada
  • 30g AOVE

Alérgenos: Gluten. Sin soja. Sin frutos secos.

Juntamos la harina, la sal y la levadura (si es fresca diluir en el agua templada) y vertemos el agua. Mezclamos bien y añadimos el aceite.
Amasamos durante 10 minutos hasta que quede una masa fina y elástica. Dejamos reposar en el bol enharinado tapado con un paño de cocina 1 hora o hasta que doble su tamaño.

Precalentamos el horno con la bandeja dentro, calor arriba y abajo, 250ºC.

Echamos harina en la encimera y aplastamos la masa para que suelte el aire y amasamos un poco. Después vamos sacando bolitas más o menos del mismo tamaño (para esta cantidad de masa salen 12). Vamos aplanando con el rodillo todas las bolitas hasta que queden de un grosor de medio centímetro.

Metemos en el horno por tandas de 4 (o las que os quepan) unos 10 minutos o hasta que se hinchen como un globo y cuando ya estén las reservamos envueltas en un paño de cocina para que no se queden duras.

Rellenadlas a vuestro gusto o untadlas en hummus. También se pueden congelar… si os sobran.

  • 250g garbanzos secos
  • ½ cebolleta picada
  • 4 dientes de ajo sin germen
  • 2 cdas perejil fresco picado
  • 2 cditas baharat y más especias si queréis
  • 1 pizca de bicarbonato
  • 1 cdita sal
  • 2 cditas zumo de limón
  • 1 cda con copete de harina de garbanzos
  • AOVE para freír

Alérgenos: Sin gluten. Sin soja. Sin frutos secos.

Tener en remojo los garbanzos 24h.

Trituramos todos los ingredientes en una picadora potente hasta que quede una pasta homogénea, aviso que puede ser una tarea tediosa dependiendo de vuestra batidora.

Reposar en la nevera 1 hora.

Hacemos bolitas o formas más aplastadas y freír en abundante AOVE bien caliente hasta que esté dorado y reservar sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

Servir con una ensalada, taboule, con salsa de yogur o en bocadillos.

Este falafel es el mejor que he probado, jugoso y sabroso. Recomiendo freírlo, aunque no sea fan de las frituras, pero es la forma en la que van a quedar perfectos.

La salsa de «yogur» y menta que he puesto la he hecho batiendo tofu sedoso con menta fresca, AOVE, sal, zumo de lima y ajo sin el germen. Por supuesto se puede hacer con yogur de soja sin azúcar, pero yo no tenía y la verdad es que con el tofu sedoso quedó maravilloso.

Recetas de aprovechamiento

En casa no se tira nada de comida.

Siempre procuro aprovechar al máximo todas las verduras y odio que me quiten «lo verde» del puerro y las cebolletas en la frutería. Siempre me gusta limpiarlas y pelarlas a mí porque aprovecho más cantidad.

Por ejemplo la calabaza y las zanahorias no hace falta pelarlas, depende un poco de la elaboración que vayas a hacer. Aunque yo sí que las pelo y reservo esos restos en el congelador y los voy acumulando (siempre todo bien lavado).

Otras cosas que puedes guardar son las primeras capas de las cebollas o el extremo verde del puerro, siempre aprovechando al máximo todo lo que se pueda utilizar para comer.

Los culos de los calabacines, verduras que van a ponerse pochas y no nos va a dar tiempo a comerlas, las primeras capas de coles, tallos fibrosos… En fin, todo lo que imaginéis, yo guardo hasta los culos del tallo de los tomates y los culos de los ajos.

No sabéis que caldo más bueno sale sólo de esos restos. A mí nunca me falta caldo en casa. Suelo dejarlo cocer mucho tiempo a fuego medio/bajo y que quede bien concentrado y las verduras suelten nutrientes, ya que la fibra restante la vamos a tirar no importa que nos pasemos de tiempo de cocción. Si tenéis compostadora se puede utilizar la fibra para hacer abono, otra forma de aprovecharlo TODO.

Luego hay otros restos de las verduras que por lo que sea no te apetece comer en trozos, pero no apetece usar para caldo como son el tronco de brócoli o partes más feas de verduras o incluso algunas que no vas a utilizar y están empezando a ponerse pochas. También voy guardando todas estos restos para hacer cremas de verduras.

Esta crema lleva coliflor, brócoli, algo de calabaza y  tallos verdes de cebolleta. Además le he puesto un ajo muy grande, una  cucharada de concentrado de tomate y levadura nutricional.

En otros post os hablaré de otros tipos de aprovechamiento, como el energético o el ahorro económico y más sobre reciclaje de comida.

Garbanzos de mi mamá

Os voy a enseñar una receta que hace mi madre y que me encanta. Como buena receta de madre, es supersencilla y muy rica.

  • 250g de garbanzos
  • 1 zanahoria
  • 1 patata
  • 1 cda pulpa de ñora (o una ñora)
  • Un poco de cebolla y pimiento
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Caldo de verduras casero
  • Sal, pimienta y AOVE

Poner en remojo los garbanzos 12 horas.

Picar el pimiento y la cebolla y añadir el ajo entero y rehogar unos minutos. Incorporamos la zanahoria y la patata en trozos muy grandes o enteras. Echamos la pulpa de ñora y el laurel y removemos un poco y después le ponemos los garbanzos. Cubrimos con el caldo (o caldo + agua si está muy concentrado).

Cerrar la olla y cocinar 25/30 minutos. Cuando estén hechos ponemos en un vaso de batidora la patata y la zanahoria y hacemos un puré que volvemos a incorporar al potaje. Así es cómo hace los garbanzos mi mamá, bueno aunque tienen un toque Cuki. Espero que os gusten.

|👕| El Omega de la Aurora por @daniel_a.borge

Tarta de calabaza especiada

¿Cómo se os da la repostería? A mí fatal en comparación con la maña que me he dado siempre para cocinar salados, pero poco a poco voy descubriendo cosas que puedo hacer bien y además voy mejorando con la práctica. Así que animaos con esta receta.

Masa quebrada casera:

  • 1 ½ tazas de harina de espelta
  • ½ taza de aceite de coco (sólido)
  • 5 cdas de agua fría
  • Pizca de sal

Relleno:

  • 500g de calabaza asada (yo he usado butternut)
  • ⅔ taza de panela
  • ¾ taza de leche de coco en lata
  • 2 cdas de kuzu
  • 2 ½ cditas de mezcla de especias
  • Pizca de sal
  • Nueces pecanas para adornar

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Para la masa quebrada: echamos la harina y la sal en un bol y luego añadimos el aceite de coco en estado sólido. Vamos impregnando toda la harina con el aceite con la ayuda de un tenedor hasta que se quede textura de tierra o de migas. Añadimos 5 cucharadas de agua fría y amasamos bien con las manos humedeciendo toda la masa. Estiramos con un rodillo en una superficie enharinada, la enrollamos alrededor del rodillo y la ponemos sobre el molde. El que yo uso es desmontable y le pongo papel encerado en la base y aceite de coco en los bordes.

Precocinamos la masa 15 minutos pinchada con un tenedor.

Mientras la masa está en el horno batimos la calabaza asada, la panela, la leche de coco, el kuzu (es un almidón, sirve igual el de maíz), la pizca de sal y las especias, yo le he puesto cúrcuma, jengibre, canela y cardamomo. También puede irle bien una cucharadita de esencia de vainilla.

Cuando tengamos la masa lista la sacamos del horno e incorporamos la masa de calabaza y dejamos en el horno a 180ºC una hora.

Cuando se enfríe la dejamos en el frigo y decoramos con nueces pecanas y nos la zampamos con nata, crema de cacahuete, chocolate, sirope de ágave…

Deliciosa. Esta receta a prueba de inútiles es la mejor que he hecho nunca, palabra.

Alcachofas confitadas

Aquí os dejo una receta superfácil y absolutamente deliciosa, a no ser que seas una de esas personas pérfidas a las que no le gustan las alcachofas. En serio, ¿a quién no le gustan las alcachofas?

No necesitas muchos ingredientes, los dejo anotados a continuación, no se os vayan a olvidar.

  • Alcachofas
  • AOVE
  • Sal

Quitamos las hojas exteriores y cortamos la parte de arriba de las alcachofas. En una cazuela ponemos el aceite a fuego lento y cocinamos las alcachofas cubiertas de aceite a baja temperatura. Es importante que no hierva, se tienen que cocer en el aceite, no freír. Dejarlas 3 horas vigilando que el aceite no suba de temperatura. Si sois impacientes como yo podéis cortarlas a la mitad para que no tarden más en hacerse.

Mientras se están haciendo te da tiempo a ver la versión extendida de Dune, bueno, más o menos.

Escurrir las alcachofas y servir con un toque de sal. El limón y la pimienta le puede ir bien también. Las podéis servir en forma de Stegosaurus (porque parece un Stegosaurus, ¿sí?) o dejarlas en su forma natural de vulva, como mejor os parezca.

Disfrútalas con tu ligue o amigas. De todas formas si te gusta Dune es probable que tengas que disfrutarlas en soledad, pero así puedes comértelas todas sin compartirlas con nadie.

Camisetas guapas de @bertsaurus.clo (no me pagan nada por decirlo, os lo cuento porque me gustan sus diseños)

Curry de lentejas rojas

Me encantan las legumbres, tienen un montón de propiedades, son ricas en fibra, hierro y es una buena forma de adquirir las preciadas proteínas que tanto preocupan a alguna gente omnívora. Encima son baratas, a no ser que sea una variedad delicatessen.

Mi legumbre favorita para comer en forma de guiso son las lentejas de cualquier clase, aunque las rojas son muy socorridas porque se cuecen en seguida. Los garbanzos me gustan para hacer falael y hummus.

  • 250g lentejas rojas
  • ½ pimiento rojo
  • 1 pimiento italiano
  • 1 cebolleta
  • 1 calabacín
  • 3 o 4 chalotas
  • 4 dientes de ajo
  • 1 dado de jengibre
  • 1 trozo de cúrcuma (se puede usar en polvo si no la conseguís)
  • Pimentón de la Vera, comino, pimienta, cilantro en polvo, garam masala… o curry en polvo directamente.
  • AOVE
  • 1 lata de leche de coco
  • Caldo de verduras casero
  • 1 ½ tazas de arroz basmati

Hacemos un sofrito con los pimientos, cebolla, cúrcuma, jengibre y ajo finamente picados y las especias, cuando estén pochadas añadimos en trozos más grandes el calabacín y las chalotas, por supuesto se pueden usar las verduras que más os gusten.

Rehogamos un poco y añadimos las lentejas, la leche de coco y removemos. El caldo lo vamos a ir agregando a medida que lo necesitemos y dejarlas al gusto en cuanto a espesor.

Dejamos cocer media hora a fuego medio (las lentejas rojas no necesitan remojo y se hacen rápido en olla normal) controlando el punto de cocción y removiendo de vez en cuando para que no se peguen.

Cocemos el arroz y servimos las lentejas y el arroz por separado.

Añadir por encima cilantro picado si queréis arruinar el plato. También le va bien un especiado picante o unos copos de guindilla por encima, pero cilantro no, en serio.

Una forma más saludable de hacerlas es sólo con el caldo en vez de con leche de coco, que tiene mucha grasa o añadir en el último momento yogur de soja o coco sin azúcar por darle un poco de cremosidad al asunto.

Arroz de la abuela con Heura

Cuando probé Heura® by @foodsfortomorrow por primera vez no me lo podía creer, fue amor al primer bocado. Desde entonces soy adicta a este manjar.

Es una proteína tipo pollo a base de soja además tiene aceite de oliva y especias. Es muy versátil y se puedes utilizar en todo tipo de recetas.

La buena gente de Heura no ha patrocinado este espacio, ójala lo hiciera, pero yo os lo cuento igual porque me encanta.

  • 1½ tazas de arroz integral
  • ½ puerro
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo hinojo
  • 3 dientes de ajo
  • 3 chalotas
  • ½ pimiento rojo
  • ½ pimiento verde
  • 1 cda tomate triturado
  • 1 paquete de bocados especiados de Heura®
  • 1 cdita levadura nutricional
  • 1 puñado de borrajas (opcional, yo le he puesto porque tengo un montón congeladas)
  • Caldo de verduras casero (receta de aprovechamiento)
  • Sal, pimienta y AOVE

Picar fino el puerro, la zanahoria, el hinojo y el ajo y sofreír hasta que esté blando. Añadir los pimientos y las chalotas en trozos grandes y la cucharada de tomate triturado y el paquete entero de Heura®. Lo rehogamos todo unos minutos y echamos el arroz. Damos unas vueltas. Ponemos el doble de caldo que de arroz y probablemente necesitéis más al ser integral, añadimos las borrajas y dejamos cocinar a fuego medio hasta que el arroz esté hecho.

Me encanta el arroz. En serio, me flipa y este arroz con «pollo» está delicioso. Además creo que no os podéis quejar porque esta receta es súper fácil y podéis modificar las verduras y añadir otros ingredientes que os gusten. Ahora bien, que si le ponéis guisantes os veto la entrada a mi blog.

El vestido de Baphomet lo dudo, pero este arroz lo aprobaría cualquier abuelita. Nadie diría que no lleva carne.

Cardos con espinacas en salsa de cacahuete

Reconozco que no sabía si me iba a gustar el cardo y por eso lo he hecho con tanta floritura por si acaso. Si vuelvo a hacer esta receta prescindiré de las espinacas y las setas probablemente, pero menudo acierto la salsa, ¡le va genial!

Si no os gusta el cardo o no lo habéis probado dadle una oportunidad porque es una delicia y muy versátil.

El camisetón es de @bertsaurus.clo Es tan bonita que me la he puesto al revés para que se vea el diseño. No sólo tiene diseños bonitos si no que además el envío lo hace en un abrir y cerrar de ojos.

  • 300 gramos de cardo fresco limpio
  • 150 gramos de espinacas
  • 150gramos de setas shiitake
  • 2 cebolletas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de pasta de cacahuete
  • Sal, pimienta y AOVE
  • 2½ tazas de agua

Cocemos los cardos unos 30 o 35 minutos en olla normal.

Mientras, sofreímos la cebolleta y el ajo hasta que esté blandito, añadimos la pasta de cacahuete y el agua, revolvemos hasta que esté todo integrado y cocinamos unos minutos para que espese. Trituramos con una batidora y le agregamos las espinacas y las setas troceadas (aunque se pueden prescindir de una o ambas cosas y en su lugar hacer más cardo). Rehogamos hasta que las espinacas se hayan hecho y añadimos el cardo cocido. Dejamos que se haga unos minutos para que se integren todos los sabores.